febrero 27, 2007

Ángeles, un detective y ella. (continuación)

Capítulo V: El Secuestro de la hija del Teniente Hurber


Ese día, Annie llamó a Rod temprano para ponerse de acuerdo para ir al esperado concierto de The Mukies. Rod notó algo extraño en el tono de voz de Annie, pero pensó “…estoy trabajando demasiado…”. Habían quedado de reunirse a las 5 de la tarde para tomar algo antes de partir al Palacio de las Estrellas, donde ambos tenían asientos preferenciales en lo más alto del anfiteatro.

Rod encendió la radio para escuchar alguna noticia como lo hacía todas las mañanas. La prensa sólo hablaba del concierto y de todas las medidas de seguridad que se habían tomado para la ocasión. “… esta es KM9 estéreo con las últimas noticias sobre el esperado recital de The Mukies esta tarde. La policía aseguró que se han tomado todas las medidas de seguridad necesarias para que el evento se desarrolle en completa normalidad, se espera que cerca de 10 mil personas colmen el Palacio de las Estrellas desde muy temprano esperando el retorno de la afamada banda que no toca en público desde hace más de 10 años…” se escuchaba en la radio mientras Rod recordaba en imágenes que iban y venían en su cabeza ciertos momentos de todo lo ocurrido durante la revolución, y durante su juventud.

Un chillido proveniente de la cocina lo hizo salir de su estado de reflexión. Era el calentador de agua que anunciaba que estaba listo para que Rod pudiera tomar un café cargado, como lo hacía siempre, el que necesitaba para reponerse de una noche un poco exaltada. No podía olvidar ese sueño que había vuelto a tener. En él, Rod encontraba a una niña perdida en una pradera de interminables plantaciones de trigo, y ella le decía “ayúdame Rod, ayúdame”. Rod la miraba sin saber quien era, pero su rostro le parecía más que familiar, luego miraba a su alrededor y no podía ver más que trigales por doquier. Trataba de calmarla pero el mismo sentía desesperación de no saber dónde estaba ni como salir de ahí. Hacia arriba un enorme cielo azul. A los lados, campos y campos de trigo, cerros y cerros de campos de trigo. Luego, se daba cuenta que la niña que pedía su ayuda no era una niña, si no que un niño, pero ahora su riostro era mucho más familiar. Mientras sentía más desesperación porque no podía ni siquiera dar un paso de lo paralizado que estaba ante tal escenario, lograba darse cuenta que aquél niño ahora era el mismo. Entonces comenzaba a llorar, y a tener miedo, tal como cuando en su niñez se perdió en el campo de su abuelo, con quien vivió su última etapa antes de comenzar su juventud y después de la muerte de sus padres en un accidente automovilístico. De pronto, veía como las nubes aparecían, y formaban extrañas formas que se asemejaban a escenas como si estuviera viendo una película. Primero veía una carretera, muchos autos, y luego dos nubes se estrellaban. Podía reconocer a los policías recogiendo pistas en un accidente, y nuevamente todo le parecía familiar. Claro, uno de ellos era él, como si el destino le mostrara de niño que se dedicaría a la investigación. Ahora, los autos chocados ya no estaban, en cambio, en el suelo de la escena estaba nuevamente la niña que al principio del sueño le pedía ayuda. Era más grande ahora, de cabellos largos y ondulados, la tenía es sus brazos y ella nuevamente le decía “ayúdame Rod, ayúdame”. Rod ahora estaba en un gran campo de nubes, nubes por todos lados, estaba otra vez desesperado, no sabía que hacer. De pronto, de entre una de las nubes aparecía un extraño personaje y le decía, “no te preocupes Rod, todo saldrá bien, ya verás que sí”. Rod no podía reconocer quien era, pero sabía que lo conocía, y cada vez que intentaba volver a mirarlo con detención para reconocerlo, despertaba abruptamente en su cama, empapado de transpiración y en un estado muy alto de exaltación.

Rod se dio un baño de agua muy fría y salió hacia su oficina como todos los días, sin embargo, seguía pensando en el sueño, en el recital, en la revolución y todo daba vueltas en su cabeza sin una lógica que pudiera ordenar sus ideas.

Estando ya en su oficina, sonó el teléfono:

- ¿Rod?
- Sí, ¿Annie?
- Sí, hola te llamaba porque me encontré con unas amigas de la universidad que vinieron a ver el concierto, así que mejor juntémonos en la entrada del Palacio de las Estrellas a las 8, ¿te parece?
- Ok, pero si quieres quedarte con ellas no hay problemas.
- Jah, no, mejor haremos algo mejor, nos quedaremos ambos con ellas, te hace falta conocer a alguien ya – dijo Annie con voz irónica.
- Ehh, no te preocupes, estoy bien así, nos vemos – dijo Rod intentando terminar la conversación ahí.
- Nos vemos a las 8 entonces, ya verás que te agradarán – dijo Annie y se despidió.

Antes de colgar Rod escuchó algunas risas del otro lado de la línea, miró el techo y suspiró diciendo, “no tengo que hacer esto si no quiero…”

Sonó nuevamente el teléfono. Rod pensó rápidamente una excusa para no reunirse con Annie y luego contestó.

- ¿Annie?
- No, ¿Hablo con Rod Hunter? – una voz afligida aparentemente de un hombre de edad preguntaba por él.
- Sí, perdón, habla con Rod Hunter
- Necesito su ayuda, me dieron su número, soy de Marchín, mi hija se ha perdido, por favor ayúdeme – la voz sonaba desesperada.
- Bien, cálmese un poco por favor y cuénteme que ha sucedido – Rod intentó calmar al hombre mientras pensaba porque lo llamaban a él desde Marchín.
- Es mi hija, hace dos días viajó a Hanni con unas amigas y no he vuelto a saber nada de ella.
- ¿Y llamó usted a la policía?
- Sí, sí, pero ellos dicen que eso es algo normal y que de haberle ocurrido algo ya lo sabría. Me han dicho que llame a la policía de Hanni pero ha sido imposible que me tomen en serio, creo que están muy ocupados con el concierto al cual iba mi hija.
- ¿Y por qué cree usted que a su hija le ha pasado algo?
- Porque ella no dejaría pasar un día sin llamar y avisar que está bien. No nos ha llamado desde que partió hace dos días.
- ¿Pero no cree usted que pueda estar simplemente distraída con lo del recital? No sabe el revuelo que se vive por acá, especialmente hoy – A Rod le parecía extraña la situación, él no tenía fama de buscador de niños perdidos y tampoco era algo que le pareciera complejo, aparentemente se trataba sólo de una adolescente viviendo la vida.
- No, no, usted no entiende – la voz sonó con un tono de desesperanza.
- Por favor, dígame usted que no entiendo – Dijo Rod un poco impaciente.
- Ella debía visitar a su abuela que vive en Hanni el mismo día que salió desde acá y tampoco a aparecido por allá. Por favor señor Hunter, déjeme visitarlo ahora, estoy en Hanni, he viajado a buscar a mi hija y tengo algunas fotos de ella para que me ayude a encontrarla.
- OK, entiendo, lo espero hasta las 6 de la tarde, luego me tengo que ir.
- Muchas gracias, iré de inmediato.

Rod por un instante asoció el acontecimiento con su sueño, pero nuevamente se dijo a sí mismo: “estoy trabajando demasiado.”

Llegada las 6 de la tarde, un hombre mayor, de rasgos duros y de buen vestir entró en la oficina de Rod. Por apariencia, Rod supuso que se trataba de un hombre de buen vivir, probablemente ligado al mundo de los negocios. Su corte de pelo muy pegado a la cabeza, con algunos destellos de vejez en los cabellos, y un bigote perfectamente alineado con su boca, reflejaba algo de madurez y frialdad. Más abajo, un traje oscuro y sobrio hacía juego con sus zapatos perfectamente brillosos. Todo en su apariencia reflejaba cierto aire de hombre exitoso, sin embargo, Rod prefirió esperar a escucharlo hablar.

- Buenas tardes señor Hunter
- Buenas tardes señor…
- Álbez, Elin Álbez – dijo el hombre
- Bien señor Álbez, ¿por qué cree usted que su hija está en problemas? ¿me puede contar más de ella? – Rod parecía algo apurado.
- Mi hija es una mujer ejemplar, jamás haría algo sin contarnos, ella es muy apegada a nosotros. Un poco inocente a lo mejor, pero sincera y honesta. Ella nos contó que saldría con unas amigas que no veía hace tiempo rumbo a Hanni para ir a un concierto. Llamó a su abuela que vive acá y le pidió quedarse en su casa. Sin embargo no ha llegado allá y mi esposa y yo estamos desesperados, es nuestra única hija y no podemos permitir que le suceda algo, por favor ayúdeme a encontrarla, le pagaré lo que quiera, sólo encuéntrela por favor… – el hombre parecía a ratos exaltado, pero luego se calmaba y volvía a mostrar aires de frialdad.

Rod lo miraba de reojo mientras se fijaba en su reloj, los minutos pasaban y tampoco quería perder el recital. Sabía que Annie estaba probablemente bien acompañada así que se tranquilizó y puso más atención al hombre que seguía hablando de su hija.

- Y sus amigas, ¿las conoce? ¿sabe quiénes son? – Rod interrumpió de improviso.
- Ehmm… no, sólo se que son amigas de la escuela. Creo que su madre puede saber más.
- Necesito ese antecedente y otros más si quiere que comience con la búsqueda, pero debo advertirle algunas cosas – dijo Rod con voz sentenciante.
- Adelante.
- Bien, primero, debe volver a insistir con la policía. Son ellos quienes deben buscarla, es su labor. Yo sólo puedo ayudarlo en forma paralela a encontrar nuevos antecedentes y ordenar los hechos, pero no puedo asumir la responsabilidad de encontrarla. Segundo, mi especialidad no son las búsquedas de personas desaparecidas, generalmente atiendo casos de parejas con problemas, usted me entiende. Sobre la conducta de maridos infieles y mujeres insatisfechas puedo hablar por horas, sobre la conducta de una adolescente, creo que recién comienzo a aprender de la vida. – Rod pensaba en ese momento en Annie.
- Por último, aunque suene repetitivo, no piense en mí como un salvador, porque puede que no encuentre a su hija antes que la policía, y a cambio, le haga saber cosas de su hija que usted hubiera preferido no conocer.
- Entiendo – dijo el hombre, con tono de haber previsto la situación.
- Ahora, dígame usted señor Álbez, y por favor entienda que esto lo pregunto como parte de mi trabajo, ¿realmente cree que a su hija le ha pasado algo, o además quiere conocer cosas que cree que ella le oculta y esta ha sido la mejor situación para hacerlo sin remordimientos? – Rod sonó bastante frío en su discurso.
- Mire, ya le dije señor Hunter, mi hija es todo para mí y es una buena persona, no creo que me oculte cosas mayormente trascendentes, pero entiendo que todos tenemos cosas que ocultar a veces. Por favor, dígame cuánto cuesta su servicio y le pagaré por adelantado para que comience ahora mismo, se lo pido por favor. – El hombre nuevamente aparentaba cambios en su personalidad desde la tranquilidad a la desesperación.

Rod comenzaba a sentir un poco de presión, por un lado había programado todo para ir al concierto, por otro, sentía que no podía esperar al otro día si se trataba en verdad de alguien en problemas, cada minuto contaba en esos casos. Sin embargo, su análisis se quebraba por pequeños detalles que hacían que la historia no presentara una coherencia perfecta.
(continuará...)

enero 30, 2007

Detrás del Aire

Florece un sueño
de un largo silencio
certeza
de lo irreal

Entrelazado
a un mundo distinto
que emerge
por la verdad

Aprovechemos
el íntimo instante
dos vidas
en serenidad

y un recuerdo
de cientos de miles
de momentos
en que no estás

Detrás del aire
detrás de ese mismo sol

Detrás del aire
detrás de un nuevo corazón

Amanecer
de un pequeño extracto
de oro
y perfecta miel

El respirar
acá en lo profundo
me hace pensar
en todo sin ti

Un juego
fue transformando una vida
un palpito
quebró el deseo esta vez

Y sigo
mirando al final de la calle
para ver
que ya tú no estás

Detrás del aire
detrás de tu corazón

Detrás del aire
detrás de una razón

Detrás del aire
detrás de un segundo con Dios

Detrás del aire
detrás de los pasos que doy.

enero 16, 2007

Discursos Urbanos

Discursos urbanos,
diversos cantares,
hambrientos de sueños,
verdades a tientas.

Realidades a medias,
secretos recuerdos,
de vidas ocultas,
sentimientos ajenos.

Discursos urbanos,
hay miles de ellos,
de todos los lados,
para todos los pueblos.

Traspasan el tiempo,
pidiendo un espacio,
esperando ser algo,
Rompiendo las formas.

Discursos urbanos,
pidiendo imposibles,
creyendo en fantasmas,
con miles de rumbos.

Palabras al viento,
mensajes inciertos,
visiones distintas,
de un mundo perfecto

Discursos urbanos,
cuentos de hadas,
historias de héroes,
finales de ensueño.

Volvamos adentro,
saquemos la voz,
gritemos al cielo,
con justa razón.

Discursos urbanos,
hay cada vez menos,
un día en tu voz,
un día en mi voz.

Un día en tu mente,
un día en el mundo,
un día escuchados,
en un día perfecto.

noviembre 28, 2006

Dime si es que puedes ver el sol.

Dime si es que puedes ver el sol
después de un día de invierno
dime si es que puedes oír mi voz
en medio de este gran infierno

Dime si es que puedes ver el sol
antes de que oscurezca
dime si es que puedes ver la luz
aunque ella no aparezca

y esa brisa que hoy respiras
no es distinta a las espinas
clava tu alma en seguida
sólo quedan las heridas

Dime si es que puedes ver el sol
aún cuando no quede vida
dime si es que no tengo razón
al ver como todo se termina

Dime si es que puedes ver el sol
después de un día en este infierno
dime si te puedes sentir bien
en esta cárcel de cemento

Y esa brisa que hoy respiras
no es distinta a las espinas
clava tu alma en seguida
sólo quedan las heridas.

(del álbum "Soles de Color" del año 1998)

noviembre 19, 2006

Eras parte de esta historia.

Seguimos estelas en el mar
hacia un bar
de pronto una luz entró
rojo vestido de múltiples brillos
tu rostro no me dejaba mirar

Eran tiempos dignos del recuerdo
eran momentos que quise esperar
me costó más que unas copas
conseguir tu nombre
y un altar

Despacio vamos tomando la vida
un destino al cual aguardar
nos montamos en motocicleta
y vivimos un viaje
sin igual

Ya ves, eras parte de esta historia
Ya ves, soy quien te vino a rescatar

Dos caminos tenía el futuro
pero estabas en uno sólo de ellos
no se si fueron tus ojos o tu cabello
pero hoy
tengo todo de ti

Ya ves, eras parte de esta historia
Ya ves, fui quien esperabas para vos.

octubre 31, 2006

Un año más

Ha pasado un año ya. Un año desde que comencé a escribir en este blog, y el primer pensamiento que se me viene a la cabeza es ¿qué ha cambiado desde ese entonces?

Probablemente nada importante a los ojos de muchos. Pero cosas importantes para mí. Por ejemplo, pasé de los 20 a los 30. 30 años ya de vida, algo no menos importante, momento de revisiones, de reflexiones, de evaluación profunda y autocrítica. ¿Cuántas cosas no tendría que haber tenido hechas para los 30? ¿Cuántas hice que ni siquiera pude imaginar que haría? ¿Cuántas personas han pasado por mi vida en 30 años? ¿Cuántas recuerdo en lo más profundo de mi corazón? ¿Cuántas otras dejaron algún momento que marcó mi vida para siempre?

No puedo decir que soy más maduro, porque sigo queriendo ser un niño. No puedo decir que soy más sabio, porque uno termina entendiendo que mientras más años tienes menos cosas sabes, porque hay miles y miles de cosas, personas, culturas, lugares por conocer en el mundo. No puedo decir que me he tranquilizado o que llevo una vida más seria, todo lo contrario diría, sobre todo porque ves como la vida avanza y te queda tanto por conocer, tanto por experimentar, por sentir, por vivir. No puedo decir que estoy más grande, porque sigo midiendo lo mismo, salvo a lo mejor a un par de kilos que he ganado casi como en proporción a la experiencia. Tampoco puedo decir que encontré la clave del éxito, o que me logré encontrar con mi yo interior, o que me he terminado de conocer a fondo, ya que estos son procesos de toda una vida y aún no la he recorrido entera.

Quien sabe, a lo mejor sólo me he puesto más nostálgico, he recibido un par de golpes más, me he equivocado unas cientos de veces más, me he frustrado otras tantas, y he tenido más tiempo para pensar en como la vida ahora comienza a descontar días en vez de sumar.

Lo importante es que me propuse hacer las cosas y las hice, no sólo lo pensé, como este blog, hace un año, arriba de un ferrocarril sentí que debía hacerlo, y aquí estoy, escribiendo estas líneas en plena media noche un año después. Gracias a él he podido compartir con quien lo haya leído, mis pensamientos, algunas letras de canciones que escribí tiempo atrás, otras que he escrito últimamente y que no hubiera hecho de no tener este medio, me he atrevido a comenzar algunos cuentos, primero cortos, ahora un poco más largos. A lo mejor la conclusión positiva es mi reconexión con la música, con las letras, hasta me compré una guitarra eléctrica. Y por sobre todo, mi reconexión con la gente, a quien agradezco los mail de apoyo para seguir.

Es cierto, probablemente nada muy importante para el común de la gente ha cambiado, pero para mí, esto ya es suficiente, un acto de puro y sincero de cambio, un signo de al menos no sólo de estar pensando en hacerlo, si no que estar experimentando el realizarlo, con todos los riesgos que ello implique y los beneficios que quedan. Mucho he recibido a cambio, no sólo el tener una forma más de expresarme al mundo, si no que el apoyo de quienes a veces han creído encontrar algo de utilidad en estas publicaciones y me lo han hecho saber, y eso ya es suficiente de nuevo.

¿Qué queda? Intentar mantener esto vivo, terminar el cuento que estoy escribiendo, tratar de animar a más personas a colaborar por acá, y quién sabe, sólo el tiempo lo dirá.

Saludos a todos.

octubre 10, 2006

Cuadro de Vida

Queriendo encontrar en el pasado una respuesta
queriendo vivir en el presente una vida
soñando los sueños de otras personas
diciendo lo que otros dijeron una vez

Se le pasa la vida y no encuentra lo suyo
se le escapa el tiempo sin saber quien es

Afirma que es diferente a la gente
que es alguien en quien se puede confiar
chaqueta de cuero y guantes negros
quiere creer que puede triunfar

Alguna vez te dijeron que todo podrías
alguna vez te pintaron de oro el futuro
te hicieron creer que todo sería alegría
y que el mundo estaría un día a tus pies

Pero ahora realmente sabes que es esto
ahora sabes hasta donde puedes llegar
la vida no es como otros la pintan
si no lo que cada uno puede pintar.


(del álbum "Soles de Color" del año 1998)

septiembre 27, 2006

Ángeles, un detective y ella. (continuación)

Capítulo IV: El misterioso pueblo de Hanni.


La elección de dar el concierto en la ciudad de Hanni había sido por mucho más que por la sencilla razón de que los integrantes de The Mukies vivieran en ella. Hanni era la antigua capital de la república, y fue la cuidad donde se quedaron la mayoría de los revolucionarios cuando Marchín fue nombrada la nueva capital. Debido a esto, Hanni presentaba un estilo de vida mucho más tranquilo y nostálgico que Marchín, cuidad en la que la vida ahora pasaba agitada, sin descanso, y muy pero muy rápidamente. La banda creía que Hanni era una buena prueba antes de tocar en Marchín ante el doble o el triple de personas que asistirían a su primer concierto. Además, las personas que vivían en Hanni tenían un especial sentimiento por la banda.

Hanni era una pequeña localidad, con una mezcla entre cuidad desarrollada y zonas campestres que la hacían un lugar muy acogedor para vivir. Había una importante presencia también de obras arquitectónicas invaluables, que habían florecido en la época en que Hanni se convirtió en la capital del estado, tiempo en que las riquezas abundaban, y existían muchas familias al estilo feudal con grandes extensiones de terreno y mucho dinero.

Hanni estaba rodeada de cerros y praderas, más bien había sido en principio una zona de agricultura y de hombres sacrificados, pasando luego a convertirse en un lugar donde se asentaba todo el poder del gobierno.

Todo lo anterior hacían de la cuidad un lugar de contrastes agudos, de muchos recuerdos, de gran historia. Muchos de los acontecimientos más importantes del estado ocurrieron en ella, y muchos de sus actuales habitantes se quedaron en ella por la nostalgia de aquellos tiempos. Sin embargo, hoy la cuidad era sólo recuerdos frente a la imponente Marchín, donde hoy se concentraba la riqueza y el poder.

Los habitantes de Marchín casi veían a Hanni como una cuidad campestre de ciudadanos campestres, donde poco se participaba del quehacer de la nación. Lo anterior en parte, se explicaba por una simple razón, muchos de los habitantes de Hanni, como Rod, dejaron la lucha por un mundo mejor luego de la revolución, y ahora buscaban otras cosas en su vida, alejados del mundo político y confrontacional.

La cantidad de habitantes en Hanni había disminuido mucho desde sus tiempos de gloria, y ahora, más bien quedaban los que realmente veían en ella aún la hermosura de sus contrastes y la riqueza de su historia. Sin embargo, también estaban la mayoría de las viejas leyendas de la revolución, como Rod, The Mukies, el teniente Hurber y muchos otros que prácticamente vivían desapercibidos bajo la sombra de la cuidad. Esto sólo hacía de Hanni una ciudad de historia viva, y eso era algo que alimentaba mucho el trabajo de Annie, pero a la vez, la hacía también una cuidad de presente misterioso, ya que la historia pasada hacía casi imperceptible la historia presente que se escribía por esos días.

Incluso el concierto de The Mukies pasaba a ser uno de los acontecimientos más importantes del último tiempo, y rompía la monotonía a la que la gente ya estaba acostumbrada.

Hanni estaba sólo a una hora de Marchín, y unida a ella por una larga y recta carretera, sobre la que se podía ver como el paisaje se iba transformando desde lo rural, tradicional, histórico, multicolor, a lo moderno, urbano y gris de las capitales modernas.

La gente no estaba acostumbrada ni a la violencia, ni a la inseguridad de las grandes urbes, y por esta razón, el episodio del secuestro de la hija del teniente Hurber había impactado fuertemente a su población, sobre todo porque se tejió sobre el regreso de una de las bandas más influyentes de la revolución, y esto dio más fuerza a sus retractores y a quienes veían en el recuerdo, en la historia pasada y en los actos que buscaban aclarar muchos de los acontecimientos de la revolución, algo que sólo volvería a traer conflictos.

Este era el ambiente que se vivía por los días del regreso de The Mukies, días en que Rod, Annie y Paul vivirían fuertes experiencias que alimentarían sus recuerdos por muchos años más, así como también, lo harían otros acontecimientos a otras personas en la misteriosa cuidad de Hanni.

* * * * * *

El palacio de las estrellas, era un gran anfiteatro construido hace ya casi 100 años, el que recordaba por todas sus paredes, techos y escaleras la edad de oro de la cuidad de Hanni. Su arquitectura y decoración presentaban obras de los más prestigiosos y talentosos artistas del estado. Al final, un escenario que podía ser visto por los 10.000 espectadores que cabían cómodamente sentados sobre una semicircunferencia en torno a él albergaría el regreso de los gritos de libertad. Existían tres niveles para apreciar el espectáculo, y en lo más alto se representaba el lugar perfecto para las elites y altas autoridades, quienes se beneficiaban de la mejor vista. El lugar estaba extrañamente decorado en muchas partes por estatuas de ángeles, las que no habían sido obra de ningún artista famoso, si no que habían sido puestas una a una con el correr del tiempo sin lógica alguna. Una leyenda decía que eran una forma de agradecimiento de muchos de los directores del recinto por los buenos años y espectáculos realizados en el lugar. Lo que la leyenda no explicaba, era ciertas rachas de buena suerte y prosperidad para los directores del palacio de las estrellas, incluso en momentos de escasez.

Si bien es cierto, Hanni había sido en algún momento el epicentro del que hacer de la nación, eso no había restado importancia al hecho de que en la ciudad aún existían muchos mitos y creencias en poderes divinos. Habían teorías incluso bastante osadas que trataban de explicar la gloria de la cuidad a través de ciertos pactos con el infierno, y que luego de haber tratado de romperse con ellos, la cuidad y la nación habían caído en desgracia y había llegado la revolución. Sólo vagas teorías para muchos, pero realmente ninguna explicación racional y lógica era capaz de ajustarse plenamente a la historia de la cuidad y la forma en que se desarrollaron las cosas.

Toda esta extraña mezcla de creencias hacia que la vida que transcurría en Hanni fuera muy distinta a la de Marchín, donde no había espacio para lo espiritual, lo divino, o cosas no tangibles, concretas y completamente racionales. Vivir y viajar a Hanni, para los habitantes de Marchín, era casi algo turístico y criollo.

Había una letra de una de las canciones de The Mukies que reflejaba el espíritu de la cuidad. Decía así:


Vivo entre ángeles y nubes
entre cuentos de hadas
descanso entre tus brazos dormidos
ruidos de gritos prohibidos

Los cuentos que nadie te cuenta
son propios de un mundo oculto
un nacer de nueva esperanza
una mirada al mismo destino

Vivo entre viejas historias
entre montañas y prados
entre monumentos de gloria
y laberintos de oscuros misterios

Hanni, el país de los sueños vivientes
el secreto de un nuevo horizonte

Hanni, el comienzo del fin del camino
el descanso de almas cansadas

Vivo entre nuevos ladrillos
espacios de formas quebradas
contrastes de cientos de vidas
voces de cientos de ideas

Ideas con sabor a marea
reflejos constantes perfectos
nadie ha dicho que viene
nadie ha dicho la verdad

Vivo entre muchos de ustedes
como otro cuento más
vivo en Hanni es lo cierto
entre miradas que van al mar

Hanni, paraíso de un futuro incierto
esperando la fuerza del pueblo

Hanni, hogar de cientos de ángeles
vestidos de oro y diamantes.


Y de pronto Hanni, se convirtió en el epicentro de las más fervientes batallas de la revolución, pasó de la gloria a la destrucción, de la armonía a la lucha por un mundo mejor, sin injusticias, sin abusos. ¿Parte de la evolución? ¿El esperado quiebre de la monotonía? ¿Necesidad de un cambio? ¿O la lucha entre el bien y el mal llegada a la tierra por actos impulsados por el deseo y la ambición irresponsable frente a tanta tentación? Así era Hanni, el paraíso y el infierno, el hogar de ángeles y demonios, un campo de batalla constante entre las fuerzas del bien y del mal… como en todas partes.

septiembre 24, 2006

Llegó la Primavera

Otro día domingo más, como muchos. Aunque este se ve un poco distinto. Por fin la primavera ha llegado, y con ella, muchos cambios. Lo creamos o no, esta época del año nos cambia, nos lleva de los días grises a los colores mágicos de la naturaleza, de la fría tempestad a un nuevo amanecer de sol radiante, cielo azul, aromas florales y sentimientos de que las cosas estarán mejor. Es el tiempo del amor también dicen, de redescubrirse y redescubrir a las demás personas, de coqueteos, de enamoramientos, del florecimiento de la belleza para muchos.

Otro domingo, luego de haber vivido nuestras fiestas patrias, y haber tenido momentos para compartir y pasarlo bien con personas que habitualmente no compartimos mucho. Atrás quedan los fríos que muchas veces nos hicieron dudar entre salir por las noches o quedarnos viendo TV, conectados a Internet o acompañados de un buen libro en la comodidad de nuestras casas…calientitos.

Una nueva primavera siempre será mejor, con un año de experiencia más en nuestras vidas. Es hora de dejarnos llevar por los cambios de la naturaleza, dejar también aflorar nuestros sentimientos, nuestra pasión, nuestras ganas de vivir plena y felizmente.

Quizás sea bueno, tratar de imitar a la naturaleza y provocar una primavera también en nuestras vidas, tratar de estar bien con nosotros mismos e irradiar a los demás este cambio positivo. Salgamos a celebrar cada uno de estos días llenos de múltiples colores, aromas y sentimientos. Enamorémonos una vez de más de la vida, de las personas, de nuestros sueños y deseos. Salgamos a redescubrir nuestro país, el mundo. Saquemos a la luz las alas y volemos lo más alto posible.

A lo mejor estas mismas palabras han sido influenciadas por la llegada del sol, quien sabe. O sólo es el deseo de que todo esté mejor, y la necesidad de un punto de quiebre. Lo que creo que importa realmente, es tener un punto de partida, para intentar ponerse de pie y comenzar a caminar nuevamente… ¿hacia dónde? Cada quien lo sabe, o en realidad ninguno de nosotros lo sabe…. Simplemente para comenzar a avanzar de nuevo, a viajar por los más recónditos lugares que nos tiene preparada la vida, y que sólo los que realmente lo quieran, podrán disfrutar.

Saludos a todos.

Ecos de Voz

Nostalgia, calor, dolor, sabor
recuerdos, sueños, soles de color
luces, estruendos, latidos, amor
dame algo que sea lo mejor

Pasado, presente, futuro, el sol
estrellas, cometas y una vieja canción
miedos, silencio, ecos de voz
dime que es cierto que nada es mejor

Que nada es mejor
que en la mañana el sol
que nada es mejor
que en el silencio tu voz
que nada es mejor
que en el dolor tu amor
que nada es mejor
que soles de color

El mar, arena, desiertos, calor
el viento, las aves, los nidos de amor
un niño me mira desde tu habitación
un perro me ladra igual que a un ladrón

No me digas que hoy se acaban los sueños
no me digas que hoy se cae el sol
si el mundo es de algunos entonces quien soy
si el silencio termina en esta canción.


(del álbum "Soles de Color" del año 1998)