octubre 23, 2007

Mediocridad

Siempre critiqué a las personas por su mediocridad. Pensaba, que con un poco más de esfuerzo, la gente podía hacer más, lograr un poco más, solo necesitaban disciplina y dedicación. Di charlas, lo dije en mis discursos, se lo dije en la cara a muchas personas. Usaba mi vida como ejemplo, una vida que me había tratado muy mal, a mi entender, y que me había puesto las pruebas más difíciles, pero que a pesar de todo había sabido doblegar y convertir en lo que deseaba en el transcurso de mi camino, según mi opinión de ese entonces.

El tiempo es un viajero sin límites, pasó por mi ventana, y un día pensé que posiblemente no era solo un problema de mediocridad y recordé esa frase que tanto cité en bromas sobre un amigo que me decía: "Pablo, no es el mundo el que anda al revés, eres tú el que anda al revés del mundo". Me di cuenta que en mi vida para lograr todo lo que quise dejé todo por ello, y probablemente para otras personas era yo el mediocre en los otros planos de la vida que descuidé.

Así es, pienso ahora que a lo mejor no todas las personas son mediocres, sino que algunas simplemente están tratando de hacer miles de cosas y por eso no lo notamos, o están haciendo muy bien algo que no conocemos de sus vidas.

Para ser un gran actor o cantante, por ejemplo, se sacrifica la vida en familia, amigos, se viaja mucho y se pasa mucho tiempo en soledad, se dejan de lado algunas cosas por otras que creemos más importantes y la importancia de esas cosas, que es muy distinta entre las personas, les genera malestar porque sienten que no estamos haciendo bien lo que esperan.

A lo mejor podría tener un mejor resultado el no criticar a la gente por una supuesta mediocridad, sino que más bien, descubrir todas esas cosas buenas que no vemos con claridad en una primera oportunidad, felicitarlos y motivarlos para que las sigan haciendo y para que también feliciten y motiven a otras personas.

La sociedad se construye sobre bases, y esas bases las construimos nosotros, sobre otras que construyeron nuestros padres y abuelos, y sobre las cuales también construirán nuestros hijos. Por lo que de nosotros depende mirar las cosas de otro modo y actuar para cambiar lo que podemos mejorar.

¿Mediocridad?, es no ver lo bueno en las personas y no ayudarles a seguir adelante con eso, o peor aún, criticarlas. Desde mi mente, a estas horas de la noche, sólo pienso que mientras más pasan los días por mi vida, más distintas se ven algunas cosas, ¿será madurez?, ¿serán los pasos a la vejez? sea lo que sea, creo que lo voy a aprovechar.

Saludos a todos.
(Revisión: Francia Albornoz)

septiembre 29, 2007

El antiguo discurso sobre el bien y el mal

Me he preguntado muchas veces qué es el bien y qué es el mal. Y aunque sé que existen muchas respuestas a esta milenaria pregunta, y que cada respuesta también depende desde el punto de vista desde donde se elabore, también sé que para cada persona significa más o menos algo similar, pero con diferencias que van desde lo más sutil a lo más increíble. A lo mejor mi inquietud, más que la definición misma, es si existe un límite claro entre lo bueno y lo malo, sobre todo cuando esto trata de explicar lo que sienten otras personas respecto a nuestro actuar y pensar.

La pregunta nace producto de ciertas situaciones de la vida donde uno, tratando de hacer lo que cree mejor para otra persona o grupo de personas, termina siendo abucheado y a veces odiado por una acción o discurso específico. Supongo, que a muchos como a mí, les ha ocurrido que hacen algo por otra persona esperando ayudarla y finalmente esa persona termina enojada con uno porque según el punto de vista de ella, uno le hizo daño.

Pongo el siguiente ejemplo. Supongamos una empresa que por años ha sido exitosa, ha experimentado un crecimiento sostenido y ya cuenta con miles de trabajadores. Juan es el jefe de Pedro. A Juan, gerente de su área, la vicepresidencia le ha explicado que la empresa ha tenido problemas el último año y debe urgentemente comenzar a reducir su planta de trabajadores. Pero también, le explican que lo más probable es que la empresa sea vendida debido a sus altas deudas contraídas debido a una expansión explosiva, pero mal administrada. Tarde o temprano lo más probable es que todos se deban ir, ya sea porque sus puestos no son sostenibles por la empresa, o para dar lugar a trabajadores con salarios más bajos que reemplacen su labor. Juan es muy amigo de Pedro. Generalmente cenan juntos los fines de semana. Juan conoce lo esforzado que es Pedro y lo difícil que ha sido para él mantener a su familia en el tiempo. Sin embargo, Pedro es uno de los candidatos a ser despedidos por la compañía.

Aquí surge el dilema: Por una parte, Juan debe despedir a Pedro según las instrucciones de sus superiores. Por otro lado sabe que dejar sin un puesto laboral a Pedro sería hacerlo pasar por un momento difícil y podría afectar su valiosa amistad. Juan sabe que puede dilatar la decisión de despedirlo, pero a la larga, sólo será mantenerlo en una empresa donde el ambiente laborar será muy complicado y probablemente los beneficios que existen para los primeros que dejan la compañía no sean los mismos que para los últimos.

Si ustedes fueran Juan:
1. ¿Qué harían?
2. ¿Qué es lo correcto o no correcto de hacer?
3. ¿Despedirlo es hacer el bien o el mal?
4. ¿No despedirlo es hacer el bien o el mal?

Si ustedes fueran Pedro:
5. ¿Qué esperarían que hiciera Juan?
6. ¿Qué es lo correcto o no correcto que debería hacer Juan?
7. ¿Despedirlo es lo bueno para Pedro?
8. ¿No despedirlo es lo bueno para Pedro?

Entiendo claramente que a lo mejor falta información en este cuento, como la situación económica actual de Pedro o con cuántos beneficios es alejado de la empresa, etc. Pero también es cierto que en las situaciones reales cuando nos toca tomar este tipo de decisiones y somos Juan, nunca podemos tener toda la información necesaria, a pesar de que tratamos de obtener la mayor posible.

Pongo un segundo ejemplo, para no enmarcar esta discusión sólo en lo laborar. Imaginen una pareja joven, que desde que se conocieron el amor los ha inundado y han sido relativamente felices juntos. Han vivido momentos maravillosos, han reído, han llorado juntos, han vivido momentos que nunca antes han vivido, se han enamorado. Pero al pasar el tiempo, la relación ha comenzado a dejar de ser lo que era al principio, a perdido fuerzas, ha comenzado a tener muchas complicaciones, y uno de ellos (sea él o ella) ya no cree que se deba seguir con esa relación.

Nuevamente surge el dilema: Por una parte, lo mejor sería terminar con la relación, debido a que ambos solo se están haciendo daño en ese momento, y a lo mejor, necesitan un tiempo para aclarar sus sentimientos. El problema claro es cómo decirle a la otra persona sin herirla que se piensa así. Por otra parte, también se podría seguir luchando por mantener viva la relación esperando que en el futuro cercano las cosas se arreglen y todo vuelva a ser como antes.

Si ustedes fueran quien quiere decirle al otro que quieren terminar la relación definitivamente o por un tiempo:

1. ¿Cómo lo harían?
2. ¿Creen que lo mejor para la otra persona es decirle lo que piensan ahora, o esperar a que las cosas mejoren y aguantar?
3. ¿Creen que lo mejor para la otra persona es terminar con ella definitivamente o por un tiempo o no hacerlo esperando que las cosas mejoren, pero entendiendo que esa persona lo va a seguir pasando mal un tiempo que no sabemos cuánto es?
4. ¿Qué es lo correcto y qué no?
5. ¿De cuál forma se hace el bien y de cuál el mal?

Sé que a estas alturas más de un debate se pudo haber provocado. Y que probablemente, existe una tercera o cuarta forma para ambos casos de solucionar el problema. Pero me quiero detener en la siguiente reflexión:

¿No será, que el bien o el mal no depende sólo de la intención del que hace una acción, si no también y no menos importante, del que recibe la acción?

¿No será que el bien y el mal no depende solo de nuestra concepción del él, sino que de la concepción de la persona que recibe la acción también?

Y no menos importante, ¿No será que el bien y el mal, también depende de si al hacer esa acción a nosotros nos provoca bien o mal o nada?

Según los cuestionamientos anteriores, se podría hacer la siguiente hipótesis para intentar definir el bien o el mal de un accionar:

Para definir si una acción está bien se debe considerar:

1. Debe existir al menos dos personas o actores, el ejecutor de la acción y el receptor o receptores de la acción.
2. La acción debe provocar bien en el ejecutor, según su concepción del bien o del mal.
3. La acción debe provocar bien en el receptor o receptores, según la concepción del o los receptores del bien y el mal.

No se ve algo fácil, imaginen a un gobierno tratando de hacer el bien perfecto, es casi algo imposible. Se necesita conocer muy bien a la persona a la que se pretende ayudar para saber si lo que hacemos para ella es algo bueno o malo. Y cuando se trata de mucha gente esto es algo casi imposible, y puede explicar por qué siempre en las decisiones, ya sean empresariales o de gobiernos o de organizaciones, siempre hay quienes ven los actos como cosas buenas y quienes son detractores de esas acciones.

Bueno, es mi intento básico de tratar de explicar y encontrar una forma de ser mejor cuando se trata de ayudar a los demás, y si sirve a alguien más para reflexionar o de base para formular una teoría mejor, bien.

Sólo creo que para ser un aporte en la vida de los demás, primero debemos conocernos completamente a nosotros mismos, luego conocer muy bien a quienes queremos ayudar, y recién ahí, hacerlo de la forma más incondicional posible, sintiéndonos completamente libres de hacerlo en nuestras mentes y en nuestro corazón, y por supuesto, entendiendo que existirán tantas formas de ver el bien y el mal como personas hay en el mundo, y eso, multiplicado por los distintos puntos de vista formulados por las ideologías existentes. No se desesperen, siempre todo, a pesar de lo complejo que se puede llegar a ver, puede hacerse de una forma más simple y armónica, todo está en aprender a ver la vida de una forma más sencilla y disfrutar de los beneficios que eso nos traerá siempre.

Saludos a todos.
(Revisión: Francia Albornoz)

septiembre 27, 2007

La puesta de sol más hermosa

Soy un soñador, eso, creo que para nadie es una novedad a estas alturas. Lo acepto, vivo idealizando casi todo en la vida. Para quienes vivimos así, pareciera que la satisfacción, el éxito y la felicidad están en la punta de la montaña más alta y fría del mundo. Y la lucha por conseguir una realidad semejante a nuestros sueños, irónicamente, nos quita el sueño. Nos hace trabajar mucho, sudar, sacrificar, y soportar mucha adversidad y frustración al ver cómo lo que queremos muchas veces parece aún más y más lejano.

Sin embargo, en mi humilde, corta, pero muy valorada experiencia, he visto que a veces tenemos lo que siempre hemos querido frente a nuestros ojos y no nos hemos dado cuenta. Y otras tantas veces, lo tenemos al lado, pero de otra forma. En este caso es en el que me quiero detener un poco.

A lo mejor a muchos como yo les ha pasado que sin darse cuenta han encontrado algo que los ha hecho feliz sorpresivamente, me refiero a situaciones de la vida que no son parte de la imagen proyectada en sus mentes por los ideales de los sueños perseguidos. Hay una película, llamada “Bajo el Sol de Toscana”, dirigida por Audrey Wells y protagonizada por Diane Lane, que me recuerda aquello. Si toman algunas de esas cosas, y las analizan profundamente, lo más probable es que puedan concluir que sí eran parte de sus sueños o ideales, pero que de alguna forma extraña, están un poco modificadas a como las imaginaron. Y es que, creo, la vida se encarga muchas veces de mejorar esa imagen en su versión real, y lo que creímos toda la vida que debía ser de una forma, luego siendo de una forma ligeramente distinta o radicalmente distinta, funciona mucho mejor.

Entonces, por qué no pensar en que para muchos la felicidad o el éxito ya han llegado a sus vidas, pero simplemente no se han dado cuenta de ello, y que pensándolo bien, siempre existe una forma de hacer aún mejor que en los sueños la realidad.

Por qué no pensar que existe más de una forma de ser feliz, de lograr lo que uno quiere. Por qué no pensar que a lo mejor esa montaña no es tan alta ni tan fría, que no está tan lejos o que a lo mejor, lo que necesitamos para ser felices no está en ella sino que en el monte más pequeño que está a su lado. No se trata de conformarse con menos, ya saben lo que pienso sobre el conformismo y sobre la mediocridad (para los que no saben, lo detesto), pero creo que es mejor aprender a disfrutar también de las cosas más simples, de los éxitos más pequeños de cada una de esas pequeñas cosas que van conformando una gran felicidad. Y finalmente, creo también que es mejor aprender a entender que lo que nos hace plenos y felices puede ser de alguna forma distinta a como lo soñamos.

En la película que mencionaba anteriormente, para los que no la han visto, a la protagonista le sucede algo similar, un día, después de mucho andar persiguiendo su sueño, se da cuenta de que todo lo que deseaba, lo tiene a su lado, no exactamente como lo esperaba, pero de una forma parecida y aún mejor, porque la hace sentirse realmente feliz.

Es la parte de las vueltas de la vida, nunca sabemos dónde vamos a terminar, pero de la forma que sea, siempre podemos ser felices, exitosos y alcanzar las metas que nos proponemos, teniendo una vida armónica con nuestros principios y valores.

Ojalá puedan pensar en ello, revisar qué es lo que desean para ser felices si aún no se sienten así, y si ya son felices no está de más también repasarlo, y luego, revisar también qué es lo que ya han logrado y ver si en algo se parece con lo que buscan para sus vidas. A lo mejor, más de alguna cosa ya la tienen sin darse cuenta, frente a sus narices y ni siquiera se habían dado cuenta, y a lo mejor otras están tan cerca que basta hacer un pequeño cambio en las cosas para lograrlo.

Para terminar, un ejemplo basado en mi propia vida. He visto muchas puestas de sol en el mar, siempre me maravillan por lo hermosas que son, y siempre trato de ver una más para encontrar la perfecta, la de mis sueños. Mientras revisaba las fotos que tomé a la última que presencié hace unos días, me percaté que me parecía la más hermosa de todas las que he visto, a pesar que la foto no tenía nada especial. Y al pensar en el porqué me di cuenta de que la diferencia con otras no estaba en la puesta de sol misma, sino que en lo que componía el momento, ya que a mi lado, mientras la observaba y fotografiaba, estaba la mujer que ha sido responsable de mi larga y sostenida felicidad de todo este último tiempo, la mujer que amo.

Ya ven, no obtuve la fotografía más hermosa de todas, pero el momento fue mucho mejor que si hubiera logrado la fotografía más hermosa en soledad. Por supuesto, me quedan muchas puestas de sol que observar aún, y a todos ustedes, muchas formas de ser felices, encontrando la forma de mirar la vida desde otro punto de vista, como a lo mejor realmente es, mucho más simple, y para lo que realmente sirve, para aprender a que podemos ser felices de muchas maneras y que también podemos ayudar a los demás a encontrar su felicidad de formas impensadas, increíbles, fantásticas, maravillosas.

Recuerden, la felicidad siempre está cerca, pero no nos sirve de nada si primero no tomamos la decisión de querer ser felices.

Saludos a todos.
(Revisión: Francia Albornoz)

septiembre 03, 2007

Felicidad

Si uno no tiene al menos una persona que le haga feliz, no puede ser feliz...

Del mismo modo, si uno no tiene al menos una persona a quien hacer feliz, tampoco puede ser feliz...

Finalmente, si uno no tiene al menos una persona por quien buscar la felicidad, tampoco podrá tenerla.

septiembre 02, 2007

La vida es como andar en bicicleta


"La vida es como andar en bicicleta: para mantener el equilibrio siempre debes seguir avanzando"

(Albert Einstein)

agosto 26, 2007

Cielo y Mar

El cielo miró a la luna,
bañándose en el mar,
y oscureció su manto,
para poderla impresionar.

La luna encendió su cuerpo,
y dio destellos en el mar,
queriendo mostrarle al cielo,
que con su luz le podía amar.

Oh! Amarte es como ver estrellas en el mar.
Oh! Buscando un cielo de cristal.

El cielo pintó su manto,
con luces de color,
y cobijó a la luna,
con su eterno amor.

Desde entonces el cielo espera,
que el sol vaya a descansar,
para ver a la luna,
bañándose en su mar.

Oh! Si para amarte necesito ser cielo y mar,
dejaré la puerta abierta,
para que vuelvas una vez más.


(Del álbum “Soles de Color” del año 1998)

agosto 01, 2007

En un oscuro sendero

En un oscuro sendero,
la noche renace a la vida,
el viento resuena entre grietas,
tus manos, encierran las mías.

El brillo de estrellas llorosas,
ausencia infinita de frases,
recuerdo de muchas vivencias,
el fin de un cuento de hadas.

Al frente de un nuevo camino,
miradas que buscan consuelo,
sin encontrar la manera,
de no perder tu cariño.

Con cada segundo que pasa,
se agranda la pena y el miedo,
reflejo de pura inocencia,
inseguro e incierto futuro.

No quiero dejar tu querer,
por un camino distante,
por una promesa de hierro,
y un libro de ideas errantes.

Más quiero que vengas conmigo,
y juntos hagamos senderos,
de dicha, amor y alegría,
de esperanza, anhelos y sueños.

No sueltes mis manos aún tibias,
ni busques razón al silencio,
debajo de un cielo durmiente,
mi amor espera paciente.

Habrá de existir una forma,
de ver una nueva mañana,
contigo a mi lado en mi cama,
y un sol de verano alumbrarte.

mayo 31, 2007

El sueño de mi sueño.

Me he aferrado a un sueño,
al más increíble de todos,
como nunca nadie lo ha hecho,
como nunca yo lo había hecho.

Un día, el menos pensado,
ese sueño llegó a tocar mi puerta.

Hola sueño, le dije
¿por qué has venido a visitarme?
porque eres quien más ha creído en mí,
me dijo.
Oh que bien, dije sonriendo,
¿en qué puedo ayudarte?

A hacerme realidad, me dijo,
ese es mi sueño.

Así nos conocimos,
ese cálido día de abril.
Él sabía lo que yo quería,
era mi sueño,
yo sabía lo que él quería,
hacerse realidad.

¿Qué ocurrirá cuando te hagas realidad?, pregunté.
Darás un grito de júbilo y serás feliz, creo.
Pero ya no te tendré, sueño.
No como sueño, si no que como realidad,
así es la vida, me dijo,
tendrás que buscar otro sueño.

Pero yo no quiero otro, quiero este,
Le dije exaltado y con ansia.
Sólo hay una alternativa, me dijo.
Y ¿cuál es? Pregunté asombrado.
No vivas persiguiendo sueños,
ni tratando de hacerlos realidad.

Pero eso es lo que me pides, le recordé.
Así es, salvo que hagas de tu vida también un sueño.

Pero entonces,
querré hacerme realidad como tú.
Así es, me dijo, pero cada vez que lo hagas,
harás muy feliz a alguien,
y eso te hará feliz a ti también.
O sea, ¿seré sueño y realidad a la vez? Pregunté.

Así será, me dijo,
porque los sueños son realidad,
y la realidad es un sueño,
en la mente de todo hombre,
que cree en ellos,
y que está dispuesto a hacerlos realidad.

mayo 27, 2007

Uso irracional, indiscriminado e irresponsable de los recursos.

Muchas veces vemos en las noticias que ya es un debate en el mundo entero el uso irresponsable, indiscriminado e irracional de los recursos no renovables (y de los renovables) de nuestro planeta Tierra. Por ahí, hace unos días, Stephen Hawking dijo que la única forma que veía para que la raza humana sobreviviera era colonizar otro planeta. No quiero pensar, no por lo que diga una de las mentes más brillantes del mundo de hoy, sino también por lo que veo a diario a mi alrededor, que nos convertiremos en una raza depredadora de recursos de forma irresponsable, indiscriminada e irracional, de planeta en planeta.

Como decía, escuchamos este debate a diario en el mundo, sobre el agotamiento del petróleo y del gas, sobre la deforestación, sobre la contaminación del aire por la emisión de gases de efecto invernadero, sobre la desaparición de miles de especies vivientes, de ecosistemas completos, y todo producto de un mismo causal: la actividad del Hombre.

Creo personalmente que para lograr un cambio cultural global, (sí, global), se necesita partir por uno mismo, luego con quienes nos rodean y posteriormente con los que rodean a quienes nos rodean. La gran mayoría de los grandes problemas que enfrenta la humanidad en estos tiempos se debe justamente al uso irracional, indiscriminado e irresponsable de los recursos que posee para generar vida.

Pero, ¿cómo podemos comenzar a aportar con nuestro pequeño grano de arena? Primero, debemos entender que toda la vida se construye en base a la energía disponible que existe a su alrededor. Esta energía disponible puede ser nuestra alimentación, la energía que utilizamos para transportarnos, para fabricar productos, para mantenernos temperados, etc. Los países hoy en día existen porque demarcan una zona geográfica con recursos para producir energías que son suficientes (al menos en teoría) para abastecer a una población o sociedad. Como dice Jeremy Rifkin en su libro “La economía del Hidrógeno”: “Toda forma de vida (y por ende sociedad) requiere energía y un flujo constante de ella”. La lucha por la supervivencia, tanto dentro como entre distintas especies (y sociedades), es en realidad una competencia por captar energía útil y asegurar su flujo continuado a través de los sistemas vivos. Sin embargo, la cantidad de energía útil o disponible, que es la que se puede obtener de algún proceso de transformación de energía, siempre está en constante disminución, esto es explicado por las leyes de la termodinámica, que dicen en resumen, que la energía no se crea ni se destruye, pero siempre al ser transformada de una forma a otra, pierde parte de su energía disponible, es decir, ya no está en condiciones de realizar trabajo útil. Esta pérdida de energía aprovechable recibe el nombre de entropía y es uno de los conceptos más importantes y menos comprendidos de la física.

Entonces nuestros primeros aportes deben ser los de cuidar la energía disponible, en nuestra realidad diaria, la electricidad, los combustibles, petróleo, gas, los alimentos, el agua, incluso las energías provenientes de los ciclos climáticos.

Hablemos de los más directos en nuestras vidas, la electricidad, los combustibles y la alimentación.

La electricidad (Recomendaciones):
  1. No dejar equipos electrónicos, de climatización o ampolletas prendidas cuando no se usen.
  2. Elegir los equipos electrónicos o electrodomésticos de menor consumo, como por ejemplo, las ampolletas de ahorro de energía.
  3. Aprender a dimensionar un consumo eléctrico, y enseñar a los demás a hacerlo, entendiendo que el efecto de esto es cuidar nuestro planeta y nuestra economía también.
  4. Exigir productos de mejor eficiencia energética (mejor uso de la energía).
  5. Exigir en nuestros lugares de trabajo o acción, que hayan políticas de ahorro de energía eléctrica.
  6. Intente reducir siempre su consumo eléctrico. Se puede.
  7. No gaste en climatización si no ha revisado su casa antes para determinar por dónde intercambia temperatura con el exterior.
  8. Antes de cambiar energía de combustibles por eléctrica, por ejemplo para calentar agua, infórmese si realmente es más barato, o mejor aún, más conveniente, desde el punto de vista de eficiencia energética, hacerlo.

Los combustibles (Recomendaciones):

  1. Usar el automóvil lo justo y necesario.
  2. Preferir el transporte público o masivo (mayor cantidad de personas por vehículo).
  3. Preocuparse de que el automóvil tenga las mantenciones al día, con un buen mecánico, esto porque un auto con problemas consume más combustible.
  4. Si tenemos la posibilidad, preferir los automóviles de mayor rendimiento de combustible.
  5. Conducir responsablemente, esto es, no conducir acelerando y frenando bruscamente, no conducir más rápido que las velocidades máximas permitidas, mantener el vehículo en zonas de mayor velocidad a la velocidad de máximo rendimiento de uso de combustible, no disminuir la velocidad del vehículo en neutro (solo utilizar neutro cuando se detenga el vehículo), preocuparse de pasar las distintas marchas del vehículo cuando corresponda (entre 2000 y 2500 RPM dependiendo del vehículo y las condiciones de conducción), no dejar el motor en marcha si se va a detener por mucho tiempo, en invierno reutilice el calor del motor del vehículo para mantenerlo temperado.
  6. Revisar periódicamente el aire de los neumáticos, usando la cantidad de aire especificado por el fabricante del vehículo. Un automóvil con menos aire que el especificado consume más combustible.
  7. No conducir a más de 90 Km./h con las ventanas del vehículo abajo.
  8. En el hogar, si se usan combustibles para calefaccionar la casa, revisar e identificar las zonas por donde se pierde el calor y repararlas.
  9. Si tiene frío en la noche use más frazadas o frazadas de materiales de mejor conservación de calor en vez de mantener estufas prendidas al máximo toda la noche. Lo mismo con la ropa que usa a diario. Recuerde que el cuerpo para mantener una temperatura estable necesita de energía.
  10. Aproveche todas las fuentes de calor del hogar e inténtelas reutilizar, como por ejemplo, para calentar agua o secar ropa.
  11. No se dé duchas muy largas.
  12. Antes de calentar agua, pregunte cuántas personas van a necesitarla para no calentarla más de una vez.

Alimentación (Recomendaciones):

  1. Prefiera siempre una dieta de alimentación balanceada.
  2. No compre más alimentos de los que necesita si estos son perecibles.
  3. Si tiene una casa con un sitio (patio) considerable, plante vegetales para su consumo propio.
  4. Prefiera alimentos que cumplan con estándares de fabricación y que estén elaborados por empresas que tengan buenas políticas de desarrollo sustentable.
  5. Prefiera alimentos cuyo proceso de fabricación contamine menos y requiera de menos energía.
  6. Prefiera alimentos que para su preparación se requiera de menos energía.

Otras Recomendaciones:

  1. Infórmese, aprenda y enseñe cómo utilizar la energía de forma responsable, discriminada y racionalmente.
  2. Infórmese y utilice productos y tecnologías que permitan lo anterior.
  3. Trate de utilizar energía proveniente de recursos renovables, como lo son la energía solar, eólica, térmica y otras. Pregunte a su proveedor de energía cómo la obtiene.
  4. Haga de estas prácticas una parte de su filosofía de vida, y así, transmítalo a otras personas, en su vecindario, en su lugar de trabajo, o donde pueda hacerlo.
  5. Cuide el medio ambiente. Infórmese del cambio climático, vea documentales, analice qué ocurriría si el 10% de la población mundial tuviera una cultura de cuidado de energía y del medio ambiente.
  6. Ponga en práctica estos consejos, comparando su estado antes y después de hacerlo, obtenga conclusiones y compártala con más personas.

El cuidado de la vida en nuestro planeta (Sí, el planeta de todos y de cada uno de nosotros) depende también de cada uno de nosotros, no solo de las grandes empresas que contaminan, esto porque al final recordemos que las grandes empresas están constituidas por personas. La vida, hermosa como la conocemos es un regalo, y debe ser también un regalo para nuestros hijos y para los hijos de nuestros hijos. De las acciones concretas que hagamos hoy depende la conservación de la vida en el futuro. De la lucha que emprendamos hoy por salvar nuestro planeta, depende también el futuro de la humanidad.

Si no aprendemos a cuidar nuestro planeta, sus recursos, a repartirlos equitativamente, y no entendemos que el planeta tierra es una gran nación, la única que tenemos, que debe tener objetivos de nación comunes a todos los seres vivos, nunca podremos colonizar otros planetas de forma responsable. No terminemos convirtiéndonos en una plaga. Todavía hay tiempo, muy poco, pero lo hay. De nosotros depende, ¡la historia futura está en nuestras manos hoy!

¡Manos a la obra!

Saludos a todos.

(Revisión: Francia Albornoz)

mayo 04, 2007

Bienvenida Felicidad

Qué puedo decir, estoy pasando por uno de esos buenos momentos, así que me detuve a escribir un par de líneas simplemente porque me siento tan bien que me encantaría poder hacerles llegar parte de este buen sentimiento.

La vida no es fácil, eso ya lo sabemos todos, y lograr lo que uno desea en la vida tampoco lo es. Ni tampoco es algo imposible y no me canso de repetirlo cada vez que puedo. Lo bueno es que después de mucho porfiar contra la corriente, contra cada desafío de la vida, contra cada prueba de valor, un día, sin que realmente esperemos que esté así de cerca, nos sentimos plenos, felices, respiramos profundo y hondo, y miramos con los ojos húmedos, pero de alegría, todo lo que hemos construido en nuestras vidas. Satisfacción, y un sentimiento de haber en parte aportado un pequeño grano de arena a mejorar la vida que nos rodea y la vida de quienes nos rodean.

Se me viene a la mente todos esos momentos difíciles, de desesperación, de descontrol, de poca claridad, de no saber qué hacer, cuando creemos que el camino que elegimos no es el mejor y aparecen las dudas por montones. Y ahora, simplemente, y a grata sorpresa, cada una de esas pequeñas cosas que nos fueron marcando en el pasado, ya sea para bien o para mal, van conformando un todo que nos hace sentir que algo bueno se ha realizado, que después de la raya de la suma, el total es positivo, que todos esos momentos de pena y rabia, fueron para dar paso a la inmensa alegría que luego nos envuelve. El camino no ha sido corto, ha sido agotador, riesgoso, de azarosa trayectoria muchas veces, pero por fin, se siente como nuestro camino, digno de mostrarlo a otros, se nos hace conocido y nos motiva a seguir en él.

En estos días de alegría, doy gracias a la vida por haberme llevado por el camino más difícil, y por, pese a mi porfía, haberme mostrado que cada pequeño y gran esfuerzo en el atrás, que realmente ha salido del corazón, tiene un lugar importante en el mañana como conformador de una vida acorde con nuestros sueños.

Escribo estas líneas también para recordar, en caso de que el cielo se vea gris nuevamente, que hay una luz de esperanza que ilumina el andar, si traemos a la memoria estos momentos felices que hemos logrado con el sudor de nuestras frentes. No ha sido fácil, no ha sido poco el trabajo y la lucha que hemos tenido que realizar para lograrlo y como algo sumamente complejo de alcanzar, es infinitamente más satisfactorio y grato tenerlo, disfrutarlo y atesorarlo en nuestras mentes como parte de nuestra sabiduría.

Solo recuerden esos momentos mágicos que han guardado, siéntanlos como si estuvieran ocurriendo ahora nuevamente, envuélvanse de todos esos sentimientos extremos y piensen en cuánto desean volver a tenerlos. Probablemente si lo hacen muy a conciencia, sea un muy buen elemento de motivación para seguir adelante. Ánimo, que la vida se encarga de sorprender en el mejor momento con un buen golpe de felicidad, no se rindan, que puede pasar en un mes, una semana o a lo mejor mañana. Solo deben saber que si han luchado perseverantemente por ello, en algún momento lo van a recibir, y esto es uno de grandes regalos que nos da la vida.

A seguir adelante, queda camino, queda mucho que entregar, queda mucho que aventurar, que aprender, que atesorar, desde acá, desde un lugar al sur del mundo, escribo estas líneas para quienes necesitan leerlo y oírlo desde su voz interior una vez más.


Todo es posible, soñar hace querer, y querer es poder.

Saludos a todos.
(Revisión: Francia Albornoz)